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Prepararse para la pandemia

El COVID-19 no desaparecerá en poco tiempo y no podemos seguir aislados por más tiempo. Bien vale entonces reforzar tus defensas inmunitarias de la cual poco conoces.

Sólo conoces que puedes desarrollar anticuerpos contra el virus (vacuna), pero sabías que estos tienden a disminuir y a desvanecerse ∓a los 3 meses (Seow, Graham, Merrick, Acors, Steel, Hemmings, O’Bryne, Kouphou, Pickering, Galao, Betancor, Wilson, Signell, Winstone, Kerridge, Temperton, Snell, Bisnauthsing, Moore, Green, Martinez, Stokes, Honey, Izquierdo-Barras, Arbane, Patel, OConnell, Hara, MacMahon, Douthwaite, Nebbia, Batra, Martinez-Nunez, Edgeworth, Neil, Malim, & Doores, 2020) y que solamente alrededor de un 5.2% de los recuperados conservan anticuerpos (Pollán, 2020). O, quienes no presentan casi o ningún síntoma, desarrollan muy pocos anticuerpos (Seow et al., 2020)  O. que la población de mayor edad y que estuvo en estado más crítico es la más propensa a desarrollar anticuerpos mientras que la más joven tiende a desarrolar muy pocos (Wu, Wang, Liu, Wang, Chen, Xia, Ling, Zhang, Xun, Lu, Jiang, Lu, Wen, & Huang, 2020).

Cabe entonces preguntarse, y cómo se defienden los que desarrollan pocos anticuerpos? Pues bien, para eso están las barreras mucosas en la garganta, nariz y pulmones. Estas también desarrollan inmunidad pero diferente y de mayor cobertura de la cual oyes hablar. Puede ser a base de células y también de anticuerpos (inmunoglobulina A) pero fácilmente con cobertura a 1000000 agentes infecciosos, mientras que la vacuna protege contra uno solo. La inmunidad en las mucosas se interrelaciona eventualmente con la humoral, la cual produce los anticuerpos circulantes y los linfocitos T circulantes.

Los linfocitos T, las células linfoides, las células asesinas naturales, todas residentes en las mucosas, pueden activar esas defensas y armar un ambiente de secreción de mediadores celulares para defenderse de agentes infecciosos invasores tal como virus, bacterias y otros. Con el tiempo, junto con las células presentadoras de antígenos, todo ese aparato induce que la mucosa produzca anticuerpos IgA. Además de fortalecerse propiamente, pueden inducir el desarrollo de estructuras linfoides donde esas células encuentran sede de permanencia y pueden reproducirse, de manera que en vez de desvanecerse con el tiempo como con los anticuerpos, las defensas más bien se acrecientan paulatinamente. De manera que ante la tardanza y dificultad de desarrollar una vacuna para el COVID-19, es tiempo de recurrir al fortalecimiento de este otro tipo de inmunidad, el cual ofrece amplio espectro y robustecimiento con el tiempo (Wu, Zhang, Tu, Chen, & Chen, 2014)- (Cella, Miller, & Song, 2014)- (Cao, Liu, Zhang, Zhang, & Richardus, 2007). Nótese bien; no solamente aplica para el COVID-19, sino para combatir las afecciones respiratorias altas comunes.

Si ya la infección rebasó las mucosas, lo cual causa la enfermedad grave, no es tanto por el virus o bacteria, sino por la inflamación que deriva de la infección. Por causas aún no bien conocidas, en algunos casos la inflamación se desborda en un proceso conocido como “tormenta de citocinas”, el cual causa daño severo a los pulmones y otros órganos que, eventualmente, lleva a la muerte del individuo. Como queda mucho por dilucidar, y es lícito cuestionar hasta que punto una posible vacuna nos protegerá y que sucederá, por la tardanza en desarrollarla en forma efectiva y segura de uso universal. La única salida para las autoridades sanitarias, será enfrentar la inmunidad de rebaño. Por lo cual todos tendremos que hacerle frente al virus en un momento dado. Usar mascarillas por tiempo prolongado habrá que ver cuán práctico resultará y no confiere inmunidad. Lo único seguro ante los peligros que enfrentamos es, además del fortalecimiento de la inmunidad en las mucosas, recurrir a los medios que ya han demostrado que esa inmunidad patológica que nos puede llevar a la muerte, sea prevenida o en el peor de los casos, controlada. Por el momento ningún otro establecimiento científico ha logrado ese cometido, a cabalidad.

Nuestro laboratorio ofrece ambas posibilidades de defensa.

En primer lugar el Complete, nuestro sistema de cuidado oral está formulado con tecnología de punta en lo referente a control del microambiente en mucosas, posee la incitación para animar a los linfocitos residentes y otras células a mitigar o abolir retos agudos. Eso deja memoria en el aparato innato para dar respuestas más enérgicas subsiguientes e interactuar con la inmunología adaptativa, y producir la IgA. Con la acumulación de retos, la mucosa se fortalece. O también, antes de llegar a montar esa defensa, por su diseño a base de azúcares especiales (glicanos), el componente Periactil que se usa en el tiempo 2 de aplicación, opone barrera tipo mucina y excluye que el patógeno de adhiera a la mucosa al quedarse atrapado en la trama tipo mucina. Si se evita la adherencia, se frustra el reto infeccioso.

Pincelazo que ilustra el amplio repertorio de defensa con linfocitos T

Para infecciones que rebasaron las defensas de primera línea, nuestro producto Neumactil de entrega transdérmica, se difunde por la circulación en segundos y llega más rápido que una inyección intravenosa, a los rincones más impensados donde pueda llegar el virus. El producto ha sido muy exitoso en tratar problemas del aparato respiratorio, sea de tipo asmático que infeccioso, así como de daño miocárdico o cicatrización con fibrosis mínima pos-infarto. Igual que otros productos de la cartera en su uso entendido, tiene la gran capacidad de modular los procesos inflamatorios severos que pueden presentarse en los órganos que ataca el virus; especialmente en los pulmones.

Finalmente, refuerza a lo anterior, el Rhinactil con efecto similar al descrito para Periactil, pero en la mucosa nasofaríngea.

Cao, W.-C., Liu, W., Zhang, P.-H., Zhang, F., & Richardus, J. H. (2007). Disappearance of antibodies to SARS-associated coronavirus after recovery. The New England journal of medicine, 357(11), 1162—1163.

Cella, M., Miller, H., & Song, C. (2014). Beyond NK Cells: The Expanding Universe of Innate Lymphoid Cells. Frontiers in immunology, 5,

Pollán, M. 2020. Prevalence of SARS-CoV-2 in Spain (ENE-COVID): A nationwide, population-based seroepidemiological study – The Lancet.

Seow, J., Graham, C., Merrick, B., Acors, S., Steel, K. J. A., & Hemmings, O., et al. (2020). Longitudinal evaluation and decline of antibody responses in SARS-CoV-2 infection. medRxiv, 2020.07.09.20148429.

Wu, R.-Q., Zhang, D.-F., Tu, E., Chen, Q.-M., & Chen, W. (2014). The mucosal immune system in the oral cavity—an orchestra of T cell diversity. International Journal of Oral Science, 6(3), 125—132.

Wu, F., Wang, A., Liu, M., Wang, Q., Chen, J., & Xia, S., et al. (2020). Neutralizing antibody responses to SARS-CoV-2 in a COVID-19 recovered patient cohort and their implications. medRxiv, 2020.03.30.20047365.